jueves 6 de enero de 2011

Un cuento de hadas: Capítulo 3

Que este año,  les de muchas sorpresas y fuerzas y ganas para seguir en el colegio o el trabajo... o ambas xD

Ahora sí, la historia ^^



Capítulo 3: De hija a sirvienta… y de algunos recuerdos 

No puedo recordar ahora si todas o la mayoría de las hijastras se convertían en sirvientas, pero puedo decir que comprendo su sufrimiento.
Después de ese incidente, mi hermano temía que la vieja bruja me fuese a golpear otra vez, y le molestó y sorprendió que mi padre no le dijese nada a ella, a mí no (supe la historia entre ellos por parte de mi abuela, creo que él lo ignoraba).

Poco a poco nos empezamos a hacer cargo de la casa, la ventaja es que ellos casi nunca estaban, pero cuando se encontraban, los evitaba (a los tres), Allen me dijo que él me cuidaría porque era mi hermano y era su deber, así que cada vez que quería ir a algún lugar, él se adelantaba y observaba si estaba alguno de los tres por el camino.

La bruja y el esclavo (mi padre), se marchaban desde temprano para su oficina y trabajar, trabajar y trabajar; a Daniel se lo llevaban y cuando salía de clases su abuela iba por él y lo cuidaba hasta que uno de los dos fuera a recogerlo; mientras tanto, Allen y yo íbamos a la escuela, estudiábamos, nos quedábamos un momento en la biblioteca y teníamos la casa para nosotros solos toda la tarde.

Para no llamar la atención ni que me molestaran, la limpieza la hacíamos cuando terminábamos de realizar las tareas escolares; al menos así la bruja no podría poner protesta alguna por mi actitud o lo que se le ocurriera; para ambos, Allen era el hijo perfecto que no tenía ningún error, y la única vez que me encontré con el esclavo me dijo que tenía que poner su seguridad y salud por sobre la mía, ya que él era más importante que yo (pienso que quiso decir que él era la única persona importante aparte de la bruja y del enano: nuevo sobrenombre para su “adorable” hijo).

Después de un tiempo, Allen me confesó que había escuchado las palabras de “amor” que nuestro padre me dirigió, eso lo irritó mucho y me dijo que no le hiciera caso a las palabras de ese extraño, porque no se merecía ser llamado “padre”. Posterior a eso, mi hermano comenzó a hacer travesuras para vengarse de todo lo que el enano nos hacía; pero se detuvo cuando vio que el malvado niño me culpaba a mí.

-Pronto tendré alguna buena idea para que no te culpen a ti y se den cuenta de lo monstruoso que es su hijo – me decía con una sonrisa – ya lo verás, me encargaré de ello.

Se puede decir que no vivíamos ahí de forma gratuita, bueno, mi hermano sí, pero yo no, pues tenía que cuidar la casa, y cuando la familia quería pasear, siempre me dejaban a mí, porque alguien tenía que quedarse, o porque la camioneta estaba muy pequeña, porque era demasiado tarde para que una niña saliera de casa… en fin, muchos pretextos como ese.

Un día me escapé por un momento y pasé por una papelería, tenía un poco de dinero ahorrado y vi un cuaderno muy bonito, entré y lo compré. Me apresuré mucho para llegar a casa y él me estaba esperando.

-¿Dónde estabas? Me tenías preocupado, ¿qué ibas a hacer si la bruja llegaba y no te encontraba? De seguro te asesina.

-No te preocupes, tenía el tiempo medido, además hoy le toca estar con vicios – dije.

-¿A qué te refieres? – me preguntó Allen.

-Hoy tiene una reunión con sus amigas, van a jugar póquer. Me hizo prepararle unos bocadillos para llevarles y presumir; pero eso no es lo importante. Me tardé porque compré un cuaderno que puedo utilizar como “diario”, y te compré uno a ti, puedes utilizarlo como quieras – le dije y le tendí el cuaderno.

-Gracias – tomó el cuaderno – será mejor que te quites el uniforme y nos apresuremos a hacer la cena, porque te salvaste de la bruja, pero el esclavo llegará un poco temprano. Me avisó ayer. Voy a guardar esto.

Se dirigió a su cuarto y guardó muy bien el cuaderno, en un lugar que sabíamos era desconocido para los demás, yo fui a mi habitación donde lo escondí, por el momento, debajo de mi almohada.

Nos apresuramos a terminar la cena, una vez que terminamos de comer, corrimos hacia nuestras habitaciones para comenzar a escribir lo que sería el comienzo de la narración de nuestra vida diaria.

Un diario es sumamente importante, y mucho más si constantemente estás escribiendo en él… y se vuelve en un arma cuando llevas escribiendo en él muchos años.


Otra parte de la historia, actualmente estoy trabajando en los próximos capítulos, prometo que tendrá un bonito final ^^ o eso espero xP
No tengo mucho que decir/escribir, así que nos leemos la próxima entrada ^^

3 comentarios:

Teatrero Man dijo...

wow... este deberas me sorprendio... es bueno el enfazis que haces sobre los abusos a la niña, pero mas bueno esta el hecho de que la niña tenga ahora donde desahogar sus penas. y lo mejor de todo pero contradictorio es el final del capitulo, porque yo creo que un diario tambien puede volverse en tu contra en determinado momento, o mejor dicho en las manos equivocadas puede hacer un gran daño... saludos. deesde las tierras lejanas de de la baja Alejandria. jajaja.

Teatrero Man dijo...

aun espero... al momento indicado.

Liesel dijo...

Arrwrwrwrwrw D:

No sabía que ya habías publicado, re mala que soy u.u

Aw un diario. Es un arma de doble filo, podeis desahogarte todo lo que quieras, sin embargo si cae en manos equivocadas es tu peor pesadilla.

Fuckin bruja, y esclavo y enanno.

Putos todos >///<.

Perdón me enoje u.u.

Me fascina, quiero más :D